La mayonesa fue introducida en Japón, por influencia francesa, en la segunda década del siglo XX.
Esta salsa triunfó en el imperio del sol por su componente de "unami", convirtiéndose rápidamente en una salsa para todo.
Su utilización se ha adaptado al gusto local. La mayonesa “especiada” con vinagre de arroz y salsa de soja, ha sido incorporada masivamente. Por ello, la mayonesa japonesa tiene un sabor distinto a la nuestra, es más parecida a un ali-oli.