Las cinco especias chinas se basan en el equilibrio de los cinco sabores básicos: el dulce, el agrio, el amargo, el picante y el salado.
La composición que presentamos incorpora incluye canela, clavo, anís estrellado, regaliz y piel de mandarina desecada.
Se recomienda pulverizar las especias, bien usando un molinillo o bien machacándolas en un mortero, a ser posible de porcelana.
El uso de estas especias está muy extendido en toda Asia. Se puede usar con muchas preparaciones culinarias, pero es en las carnes donde su sabor destaca especialmente.